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sábado, 28 de diciembre de 2013

EL TURO PARK 2013

Para no movernos de la zona, voy a seguir en Sarriá-Sant Gervasi, concretamente en Galvany-Turó Park y en como está este parque en la actualidad.
Desconocía que en sus orígenes ocupase casi el doble de espacio que en la actualidad, aunque me lo imaginaba ya que de no ser así no se entendía como podían caber la pista de patinaje, el estanque con góndolas venecianas o la gran montaña rusa.
 
 
La entrada principal está situada en la avenida Pau Casals, pero hay tantas puertas como caminos para entrar: uno principal, en el centro, y a cada lado dos caminos perimetrales, todos ellos enmarcados por más de cincuenta encinas muy bien recortadas.
 
Los caminos perimetrales de la izquierda nos llevan hasta una gran área de juegos infantiles y, un poco más allá, hasta dos de los espacios más bonitos del parque: el estanque y la pradera. El estanque es ovalado, está rodeado de chopos y plátanos y cubierto de ninfas. Por encima se extiende, espléndido, una gran pradera presidida por tilos majestuosos.
 
Si giramos a la derecha encontraremos la plaza del Teatret, con un quiosco de bebidas para hacer una pausa refrescante y que nos recuerda al teatro al aire libre que durante muchos años estuvo activo en este parque. Con un toque romántico, por debajo del antiguo teatro existe un cobertizo de aire mediterráneo, presidido por un ciruelo de hojas rojas.
 
 
Dos filas con dieciséis magnolias enmarcan el parterre principal del jardín: el de Boulangrin, que constituye el legado más genuino del proyecto inicial del parque. En él se fusionan elementos árabes, como el riachuelo de agua que lo atraviesa, con elementos anglosajones propios del estilo del parterre. Alrededor encontramos bancos de piedra donde sentarse.
 
 
 
Las esculturas son también un importante elemento del Turó Park: la de Apel·les Fenosa dedicada a Pau Casals; la de Josep Calarà dedicada a Francesc Viñas; Un Oiseau de Jean Michel Folan y, en la pradera, La ben plantada, de Eloïsa Cerdan, una pieza de bronce que rinde homenaje al escritor Eugeni d'Ors. Presidiendo el eje de parterres de las magnolias, Biga de la Font de l'Aurora, de Joan Borrell i Nicolau, una estructura en bronce que representa una biga (carro tradicional) tirado por caballos con un parterre de rosales delante.

Escultura de Apel·les Fenosa dedicada a Pau Casals
 
Parte de la Font de l'Aurora, de Joan Borrell i Nicolau, situada en 1930 en los Jardinets de Gràcia.
 
En este espacio verde el arte también está presente de una forma literaria. Un recorrido poético nos permite visitarlo de mano de Federico García Lorca, Fernando Pessoa, Dylan Thomas, Sylvia Plath, Walt Whitman, Narcís Comadira, Salvador Espriu, Joan Vinyoli y Alfonsina Storni.