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viernes, 13 de diciembre de 2013

LA CASA BATLLÓ - 2ª Parte

La Casa Batlló es una obra maestra de forma, color y luz. Gaudí se anticipa con esta obra, a la tesis del racionalismo, que vendrá 30 años después con su idea moderna de la ventilación.
La obra en su conjunto es un prodigio de diseño ornamental gracias a la eclosión de los oficios.

Gaudí trabajó con los mejores artesanos de todos los gremios. La transformación del hierro forjado, donde la curva no sólo es retórica y estética, sino que también es refuerzo estructural; sinuosos trabajos en madera como puertas tridimensionales con sorprendentes relieves; vidrieras emplomadas de colores, que tamizan la luz natural; azulejos cerámicos con relieves, elementos ornamentales en piedra arenisca de Montjuic, todo ello da cuenta de la maestría de los artesanos de la época.

El desván de espacios diáfanos y ventilados, que recuerdan la arquitectura mediterránea, llama la atención por la estructura de arcos. Desde la sala principal del desván, se puede observar el maravilloso mundo orgánico de Gaudí. En ella se aprecia la estructura de costillas y esternón que crean los arcos parabólicos, de gran modernidad, que sustenta la azotea y las escaleras helicoidales de gran desnudez estructural, que comunican con ella.
 
En la azotea, el protagonismo del lomo del dragón de importante equilibrio estético de cara a la fachada, cede frente a los cuatro grupos de sinuosas chimeneas. Tras lo estético, está siempre lo funcional. Nunca el viento podrá obstruir la salida de humo gracias a unos sombreretes en la parte superior de las chimeneas, recubiertas del mismo trencadis vidriado que la fachada. Gaudí recubre las superficies curvas con baldosas troceadas, como hacían los bizantinos.
 
Planta noble - Salón principal.

 
Recorriendo la casa, los detalles no paran de sorprender por todas partes. Las puertas de cada piso están identificadas mediante letras de rasgos modernistas, diseñadas por Gaudí especialmente para la Casa Batlló. Los vidrios industriales en los rellanos de la escalera de vecinos, traslúcidos, pero no transparentes, permiten el paso de la luz con discreción a la vez que según como se mire, distorsionan los azules del patio de luces en bellas ondas de agua. Formas ergonómicas en pomos y pasamanos, tragaluces, lucernarios. Gaudí lo interviene todo: diseño, color, forma, espacio, luz.

Parte posterior al interior de Manzana.
 
Puerta entrada vivienda.
 
Ultimo piso, antes del acceso a la azotea.
 
La obra consta de planta baja, principal con patio, cuatro plantas enteras, desván y azotea, acceso privado a la planta noble o principal, una escalera de vecinos que discurre por un patio de luces ensanchado y artísticamente alicatado como si se tratase de un paramento de fachada exterior. Desde la calle se accede a las cocheras, a ras de calle, que se adentran ocupando la parte subterránea del patio de la planta noble y desde las cuales se accede a las Carboneras, en la parte inferior.
En total, la casa tiene mas de 5.000 m2 con su frente al Passeig de Gràcia y su fachada posterior al patio de manzana.


Acceso azotea y azotea con fachada que da al interior de manzana.