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domingo, 15 de diciembre de 2013

LAS GOLONDRINAS

El pasado mes de junio se celebraron los 125 años desde que Las Golondrinas empezaron a navegar por el puerto y a formar parte del paisaje marítimo de Barcelona.
 
La idea surgió de Leopoldo Herrera, de origen cubano, que trasladó a Barcelona el servicio tan típico de la bahía de Matanzas. El nombre surgió, a diferencia de la creencia general, de una ave típica de Cuba, la golondrina de mar, que como las gaviotas es un pájaro de costa que, aunque se adentre en el mar, siempre vuelve a tierra firme.
 
En el año 1888, coincidiendo con la primera Exposición Universal de Barcelona, la inauguración del monumento a Colón y la finalización de Las Ramblas, tres naves impulsadas por máquinas de vapor zarparon por primera vez, Fueron denominadas Ómnibus Primero, Ómnibus Segundo y Ómnibus Tercero, tenían capacidad para veinte viajeros, sentados en un mismo nivel, y bajo una cubierta de madera que les protegía de la intemperie. Su recorrido iba desde Colón hasta los Baños de San Sebastián. Poco más tenía el litoral barcelonés.
 
Como hecho singular, en Enero de 1900 sirvieron como medio de desembarco de los repatriados de Filipinas, el resto de su vida siempre han siso un atractivo de ocio para turistas y barceloneses.
 
1908
 
1923
 
1930
 
1935
 
1965

En los años 50, cuando se empezó a prolongar la escollera, Las Golondrinas alargaron su trayecto hasta lo que popularmente se conocía como el Rompeolas. El servicio se amplió con cinco embarcaciones más grandes con doble cubierta, motor de diésel y la curiosidad de poseer dos puentes de gobierno para facilitar la maniobra. Tres de ellas actualmente continúan en servicio activo: "Lolita", "Encarnación", "Mª del Carmen". En esos se popularizó el típico paseo en 'golondrina' de los barceloneses por el puerto, un paseo que terminaba con el típico vermut en alguno de los dos merenderos del rompeolas.

Cuando Barcelona es elegida como sede de los Juegos Olímpicos de 1992 y, gracias a ello, se recupera la fachada marítima de la ciudad, liberándola de aquellos tinglados que hacían que  Barcelona viviese de espaldas al mar, resurgieron y nacieron las playas, el Paseo Marítimo, el Port Vell, la Villa y el Port Olímpic. Espacios tan visitados y apreciados, desde entonces, por los barceloneses y los turistas de todo el mundo.
Ante los acontecimientos que se avecinaban Las Golondrinas se pusieron a la altura y construyeron dos catamaranes capaces de navegar por aguas abiertas para observar la costa de Barcelona desde el mar.
 
En el 2004, con la celebración del Forum de las Culturas, y la consiguiente remodelación del espacio de Diagonal Mar y Sant Adrià, Las Golondrinas volvieron a ampliarse y ofrecieron sus servicios como autobús náutico para visitar el mencionado evento. Así queda configurado el skyline actual de la ciudad y las dos principales rutas marítimas que se ofrecen a los visitantes: la que va hasta el antiguo rompeolas y la que llega hasta San Adrián del Besós.

2013

1 comentario:

Jordi dijo...

De petit m'encantava anar a Les Golondrines, ara fa tants anys que no vaig ... Un cap de setmana d'aquests, m'apunto a recordar la meva infantessa.