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miércoles, 5 de marzo de 2014

EL CASINO DE LA RABASSADA


El Gran Casino de la Rabassada fue un hotel y un casino situados, como su propio nombre indica, en la carretera de la Rabassada, en el término de Sant Cugat del Vallés (Barcelona). 

En 1899 se construyó el Gran Hotel de la Arrabassada, decorado por el taller del pintor francés Edmon Lechavallier Chevignard, que se amplió en 1911 con la construcción de un casino, proyectado por el arquitecto Andreu Audet i Puig, y una zona de atracciones.
Este complejo fue una obra faraónica que contó con un presupuesto de 2,5 millones de pesetas, cantidad insólita en la época. Más de 300 invitados asistieron a su inauguración el 15 de Julio de 1911, justo diez años después de que se hubiera inaugurado el Tibidabo.

1911

Este majestuoso casino fue el símbolo del lujo de una ciudad en plena expansión económica. No le faltaba de nada y hasta tenía su propio parque de atracciones, restaurante con amplios comedores y chefs venidos de Paris, varias orquestas, hotel con habitaciones de lujo, varias salas de baile, salones recreativos, oratorio público, y grandiosos jardines con vegetación exótica procedente de diversos lugares del planeta.

La publicidad de la época decía: "Establecimiento de primer orden, a 400 metros sobre el nivel del mar y rodeado de frondosos bosques. La situación topográfica, desde el punto de vista pintoresco y sano, no tiene rival en Europa. Hospedaje desde 8 pesetas sin desayuno. Restaurante a la carta y cubiertos desde 5 pesetas".


La zona de atracciones estaba inspirada en otros parques de Londres, Paris o Nueva York, como lo demuestra el nombre que recibían algunas de sus atracciones: Scenic Railway, Cake Walk Building, Palais du Rire, Feu de Boules, etc.
La montaña rusa discurría, en gran parte del trayecto, por largos túneles subterráneos, algunos de los cuales aún se conservan bastante bien, en concreto, tres. Dos tienen cuatro metros de ancho por cinco de altura y conservan la salida. El tercero, en cambio, fue tapiado y no tiene salida posible.
A lo largo del tiempo se usaron para hacer pasar las vagonetas y guardarlas y más tarde como bodegas y almacenes. A poco más de cincuenta metros de estos túneles, y en dirección hacia Barcelona, se encuentra un lago que supuestamente se situaba bajo la montaña rusa.

1912- Escalinata de bajada al parque de atracciones. 

Los jugadores llegaban en funicular o con los automóviles de la misma sociedad del hotel que salían del centro de Barcelona. El 19 de julio de 1911 se inauguró la línea del 'Tranvía de la Arrabassada' respondiendo a la necesidad de crear una comunicación fácil entre la ciudad, el hotel, el casino y el parque de atracciones.

Su declive comenzó a perfilarse en Octubre de 1912 cuando el gobernador civil prohibió el juego, lo que provocó la quiebra de la sociedad al cabo de un año. Pese a eso, el complejo siguió funcionando como hotel, restaurante y parque de atracciones. 

Volvió a tomar un cierta impulso con motivo de la Exposición Internacional de 1929 pero, tras ella, el general Primo de Rivera volvió a prohibir el juego lo que provocó el cierre progresivo de todas las actividades hasta que en 1930 se clausuró definitivamente el restaurante.
Entonces el edificio se fue deteriorando. Durante la guerra civil se utilizó primero, como refugio contra los bombardeos y después como cuartel. 
Las instalaciones se derribaron en el año 1940.

Actualmente está en ruinas y sólo quedan algunos restos dispersados aleatoriamente por el terreno. Si bien en su tiempo fue uno de los edificios más emblemáticos de la Barcelona de principios del siglo XX, hoy es un lugar lleno de ruinas donde sólo quedan en pie restos de paredes y columnas, algunas habitaciones medio destruidas, esculturas escondidas entre la vegetación, entradas y túneles, fosas cerradas con fierro forjado, arcos, fuentes, fragmentos de escalinatas y otros pequeños rincones.