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sábado, 19 de abril de 2014

EL MERCAT DEL BORN


En 1873 el Ayuntamiento aprobó el proyecto para la construcción del Mercat Central de Barcelona redactado por Josep Fontseré y el año siguiente se iniciaron las obras. El edificio quedó terminado en 1876. 

Desde esa fecha y hasta 1918 fue el mercado central de la ciudad, en 1920 quedó relegado a la clase de 'mercado de barrio', ya que se habían abierto otros mercados en distintos barrios de Barcelona. 
Después, y gracias a sus grandes dimensiones, se convirtió en el mercado mayorista de frutas y verduras hasta que, en 1971, se inauguró Mercabarna en la Zona Franca. 

Durante los años 80, tras una leve restauración, el espacio se habilitó para la realización de exposiciones, pero durante casi toda la década siguiente, sin embargo, permaneció cerrado en espera de una decisión sobre su futuro uso.

1888

1910

1918

1925

1934

1942

1963

En febrero del 2002, mientras se realizaban unas obras para instalar en él el edificio la Biblioteca Provincial de Barcelona, aparecieron restos arqueológicos de época medieval, en un estado de conservación excelente, que corresponden a la evolución urbanística del Barrio de la Ribera desde el siglo XIV hasta que fue destruido en el año 1714 después de la Guerra de Sucesión Española. 
El Mercado pasó entonces a ser un centro cultural y esos restos recuperados para la ciudad.

El Mercat del Born es un ejemplo de la arquitectura del hierro muy presente en todos los mercados de la época, un movimiento enclavado dentro de la corriente artística modernista que tuvo una gran importancia en Cataluña. 

Su estructura, de notable elaboración, es un recinto de planta rectangular, con paramentos verticales de obra vista. Destaca por su complejidad la cubierta, de teja plana vidriada, que descansa sobre una estructura de cerchas de hierro atirantadas y pilares de fundición. La volumetría del edificio refleja la organización espacial del interior, constituida por dos grandes naves que atraviesan la edificación en las dos direcciones principales, acompañadas de cuatro naves menores subsidiarias, que le dan al recinto su forma rectangular.

En 2006, el gobierno de la Generalitat declaró el edificio como bien cultural de interés nacional.