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lunes, 8 de septiembre de 2014

LA VIA LAIETANA Y PAU CLARIS -I-

La Vía Layetana, o en catalán Via Laietana, es una calle de Barcelona que comunica la Dreta de l'Eixample con el puerto atravesando Cuitat Vella. Su nombre está dedicado a los primeros habitantes íberos  que se asentaron en la futura Barcelona. 

Actualmente consta de dos tramos, el que va de Diagonal hasta la plaza Urquinaona se denomina Pau Claris, y el que llega desde ahí hasta el puerto, justo en la Plaza Antonio López, recibe el nombre de Via Laietana. (A la izquierda, foto de 1896)

La Vía Laietana, junto con Pau Claris, es una de las calles más largas de Barcelona ya que une la Diagonal con el puerto y, en su parte baja, separa los barrios de La Ribera, una parte del Born y del Barrio Gótico. 

Un paseo por la Via Laietana nos deleita con los edificios modernistas, Art Nouveau y Art Déco que se encuentran a lo largo de la calle y en las travesías cercanas.

Entre los edificios que encontramos y merecen que nos paremos unos minutos, está el Conservatorio de música del Liceu, la actual sede de la Caixa Cataluña, el Edificio de Correos, el de Tabacos, o la Caixa de Pensions, construida por Sagnier en un estilo neogótico que más bien parece una iglesia que una sede bancaria. (Foto de la derecha de 1913).

La Vía Laietana se empezó a construir en 1908, para comunicar más fácilmente el barrio nuevo del Eixample con el litoral. Se destruyeron muchas casas medievales para edificar grandes edificios, y la construcción, cuya finalización estaba prevista para 1913, no terminó hasta 1926.

Las obras fueron inauguradas por Alfonso XIII el 10 de marzo de 1908 y su construcción se dividió en tres tramos a cargo de tres arquitectos:
  • 1908-1909 - Entre el puerto y la plaza del Ángel, a cargo de Lluís Domènech i Montaner.
  • 1909-1911 - Entre la plaza del Ángel y la calle Sant Pere Més Baix, a cargo de Josep Puig i Cadafalch.
  • 1911-1913 - Entre Sant Pere Més Baix y la Plaza Urquinaona, a cargo de Ferran Romeu.
1908-1909

Su construcción supuso abrir una brecha de 80 metros de ancho y unos 900 de largo, hasta entonces llena de edificios. Esta reforma comportó la destrucción de 2199 casas y muchos palacios medievales, afectando a unas diez mil personas.  Se perdieron lugares como el palacio del marqués de Monistrol, el palacio del marqués de Sentmenat (del cual se salvó una vidriera que se hizo servir en la restauración de la Casa de los canónigos) o los conventos de San Sebastián y el de San Juan de Jerusalén que guardaba la tumba de Pau Claris; de ahí que el tramo más alto esté dedicado a su memoria.

Algunos, sin embargo, se salvaron al ser trasladados a otro lugar, este es el caso de la Casa Padellás del siglo XV-XVI, ubicada originalmente en la calle Mercaders que fue trasladada en 1921 a la Plaza del Rey donde actualmente aloja el Museo de Historia de Catalunya. 
Otro ejemplo de edificio rescatado fue la fachada barroca de la iglesia de Santa Marta, obra de 1737-1747, proyectada por Miquel Bover y esculpida por Carles Grau. Esta estaba situada en la riera de Sant Joan y Lluís Doménech i Montaner la desmontó y reubicó en uno de los pabellones del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, que estaba construyendo en 1911. 

1910-1912

1912 - Obras para el metro.

Por otro lado, el derribo también tuvo efectos positivos ya que hizo visible y valorable el patrimonio arquitectónico de las murallas romanas y de los edificios góticos que rodean la plaza del Rey y llegan hasta la Catedral, y la amplitud posterior de la plaza de la Catedral y Santa Catalina debida a la destrucción por los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil. No si encima deberemos darles las gracias por "allanarnos" el terreno...

1918

Otra ventaja aprovechada fue la construcción soterrada de los túneles para hacer pasar el metro, iniciativa impulsada por el arquitecto municipal Pere Falqués, que tendría sus frutos cuando fue inaugurado en 1926.