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miércoles, 17 de septiembre de 2014

LA VIDA ES PURO CARNAVAL

No estamos en época de carnavales, ni siquiera cercanos a ellos, pero hoy me ha dado no sé por qué - o sí lo sé- por dedicar el post a este tema. 

El Carnaval, en Catalunya Carnestoltes, es una fiesta pagana que se celebra, como en otros lugares, unos días antes de la llegada de la Cuaresma.

Algunos historiadores remontan sus orígenes mundiales al tiempo de los antiguos egipcios y sumerios pero, en Catalunya, su celebración está documentada desde el siglo XVII, cuando se utilizó como modelo el típico muñeco que los campesinos ponían en los campos sembrados para espantar a los pájaros.

Siglos más tarde, en Barcelona, se construyó un muñeco con movilidad que iba vestido al estilo Carlos III con sombrero y casaca. Este monigote recibió el tratamiento protocolario de Rey o Su Majestad Carnestoltes, ya que es el rey del desenfreno y el monarca de la burla.

A mitad del siglo XVII, esta celebración de máscaras y juergas empezó a crear problemas. Debido a ello, fue prohibido en 1640 y no volvió a celebrarse hasta 1760, bajo el reinado de Carlos III; entonces las fiestas empezaron a celebrarse y extenderse por todos los rincones.


Durante los siglos XIX y XX, empezó una de las épocas de más esplendor del Carnaval, pero en el año 1939 esta fiesta quedó de nuevo prohibida en todo el Estado, y aunque hubieron pueblos que siguieron celebrando los Carnavales de espaldas del régimen, no fue hasta la muerte del dictador cuando recuperaron todo su explendor.

1917

1927

1929

1936

Y ahora, un "serio" pensamiento con salida de pata de banco incluída: A ver si, por estos lares, el próximo año no tenemos ni autonomía ni Carnestoltes; como en este país, y durante todo el año, cada día es un puro y patético Carnaval por donde los fantoches -disfrazados de lo que no son- campan a sus anchas... ¿Verdad José Manuel y otros "piscineros" conocidos o por conocer?...

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