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martes, 9 de septiembre de 2014

"NECESIDADES" BARCELONESAS

Los urinarios públicos empezaron a instalarse, en la parte más céntrica y concurrida de Barcelona, a partir finales del siglo XIX. 

Tras las primitivas letrinas existentes en algunas porterías ubicadas bajo los arcos de las escaleras, a partir de 1877 se instalaron en la vía pública los primeros urinarios construidos de obra. Más tarde se instalaron unos cutres urinarios prefabricados y finalmente, con motivo de la Exposición Universal de 1888, se instalaron los llamados "vespasianos" franceses, que a partir de 1906 tuvieron que ser rediseñados recortando su parte baja para que se pudiesen ver los enseres y pies de las personas que los utilizaban; esa medida se tomó tras la colocación de una bomba por parte de un anarquista.

Foto de la izquierda: Urinario de las Ramblas, 1910.

Así podríamos decir que los "vespasianos" -metálicos y de aspecto cilíndrico- de La Rambla, de la plaza de la Universitat y del Arc del Triomf fueron los primeros urinarios "dignos" que tuvo esta ciudad.

El 4 de abril de 1916 la Comisión de Ensanche anunció la construcción de unos urinarios públicos subterráneos bajo la plaza de Urquinaona en sustitución de los de superficie; cuatro años más tarde, el 26 de diciembre de 1920 los nuevos urinarios públicos fueron abiertos al público, sustituyendo definitivamente a los antiguos de superficie.  Después vinieron los de la Plaza Catalunya.

1921 - Urinarios de la Plaza Urquinaona.

Los urinarios de la plaza Urquinaona, que disponían de baños públicos, peluquería y centralita telefónica, fueron cerrados hace más de 30 años y completamente derruídos en 1998, cuando su techo amenazaba con hundirse y provocar un bonito socabón en la plaza. Los de la Plaza Catalunya -reformados- creo que aún existen.

1980 - (Ahora creo que tampoco existe ninguno).